Guía de cuidado

Cuidado de la piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo y cambia con el clima, la edad y los hábitos. Conocerla es el primer paso para cuidarla bien.

Persona con los ojos cerrados recibiendo una mascarilla facial aplicada con pincel
Conócete

Tipos de piel

Una forma sencilla de orientarte: lava tu rostro con un limpiador suave, sécalo y observa cómo se siente después de una hora, sin aplicar ningún producto.

Normal

Se siente cómoda, sin tirantez ni brillo excesivo. Los poros son poco visibles y la textura es pareja.

Seca

Puede sentirse tirante, áspera o con descamación leve. Suele agradecer limpiadores suaves y una hidratación más nutritiva.

Grasa

Presenta brillo en todo el rostro y poros más visibles. Conviene usar texturas ligeras y no limpiar en exceso.

Mixta

Brillo en la zona T (frente, nariz y mentón) y mejillas normales o secas. Puede necesitar cuidados distintos por zonas.

Sensible

Reacciona con facilidad con enrojecimiento, ardor o picazón. Prefiere fórmulas simples y probar los productos nuevos de a uno.

Paso a paso

Una rutina básica de día y de noche

No necesitas muchos productos. Una rutina corta y constante suele ser más fácil de mantener que una larga y ocasional.

Rutina de día

  1. Limpieza suaveUsa agua tibia y un limpiador acorde a tu tipo de piel. Si tu piel es seca, a veces basta con agua.
  2. HidrataciónAplica una crema o gel hidratante sobre la piel ligeramente húmeda.
  3. Protector solarEl último paso de la mañana, todos los días, incluso si está nublado o si te quedas en casa cerca de ventanas.

Rutina de noche

  1. Retira maquillaje y protectorUn desmaquillante o bálsamo limpiador ayuda a remover lo acumulado durante el día.
  2. LimpiezaLava tu rostro con suavidad, sin frotar con fuerza, y sécalo con toques ligeros.
  3. Hidratación o tratamientoAplica tu hidratante. Si usas algún tratamiento específico, hazlo según la indicación de un profesional.
Básico esencial

Hidratación

Todos los tipos de piel necesitan hidratación, incluida la piel grasa. Lo que cambia es la textura que resulta más cómoda: geles y lociones ligeras para pieles grasas o mixtas, y cremas más densas para pieles secas.

Algunos ingredientes que encontrarás con frecuencia en hidratantes son la glicerina, el ácido hialurónico y las ceramidas. Revisar la etiqueta te ayuda a elegir con criterio.

  • Aplica la hidratante después de la limpieza, con la piel aún un poco húmeda.
  • Evita el agua muy caliente: puede resecar la piel.
  • En climas secos o en temporada de frío, quizá necesites una textura más nutritiva.
  • Bebe agua a lo largo del día como parte de tus hábitos generales.
  • Prueba los productos nuevos en una zona pequeña antes de usarlos en todo el rostro.
Todos los días

Protección solar

En el Perú la radiación ultravioleta puede ser alta durante gran parte del año, sobre todo en zonas altoandinas y en verano. Por eso la protección solar es uno de los hábitos más recomendados por los especialistas.

Más allá del protector, conviene combinar varias medidas: sombra, ropa que cubra la piel, sombrero y lentes de sol.

  • Elige un protector de amplio espectro (UVA y UVB). Con frecuencia se recomienda un FPS de 30 o más.
  • Aplica una cantidad generosa en rostro, cuello, orejas y manos.
  • Vuelve a aplicarlo cada dos horas al aire libre, y después de nadar o sudar.
  • Úsalo también en días nublados: la radiación atraviesa las nubes.
  • Evita la exposición directa en las horas de mayor radiación, generalmente al mediodía.
Más allá de los productos

Hábitos saludables para tu piel

Descanso

Dormir bien es parte del cuidado. Intenta mantener horarios regulares de sueño.

Alimentación variada

Una dieta con frutas, verduras y buena hidratación forma parte de un estilo de vida saludable.

Manos fuera del rostro

Evita tocar o manipular granitos: puede irritar la piel y dejar marcas.

Higiene de accesorios

Lava con frecuencia las fundas de almohada, las brochas de maquillaje y limpia la pantalla del celular.

Constancia

Los cambios en la piel toman tiempo. Mantén tu rutina varias semanas antes de evaluarla.

Escucha a tu piel

Si un producto te produce ardor, enrojecimiento o picazón, suspéndelo y consulta a un profesional.

Aviso: El contenido de esta página es informativo y no reemplaza la consulta con un dermatólogo u otro profesional de la salud. Si tienes una condición específica, irritación persistente o dudas, consulta a un especialista.

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